Los controles de exportación calibrados de China sobre minerales críticos se intensificaron bruscamente a finales de 2025 y principios de 2026, provocando aumentos de precios seis veces mayores y exponiendo la fragilidad estructural de las cadenas de suministro occidentales en un momento en que la demanda de defensa y energía verde se acelera. Con Pekín controlando el 90% del procesamiento global de tierras raras, el 80% del tungsteno y el 60% del antimonio, la pregunta estratégica es si Occidente puede construir alternativas independientes en un plazo de 12 a 18 meses, o si la dependencia gestionada es el único camino realista.
Contexto: La escalada de controles de exportación 2025-2026
Los controles de exportación de China sobre tierras raras, tungsteno y antimonio, introducidos por fases desde octubre de 2025 hasta principios de 2026, representan una estrategia geoeconómica deliberada. Según un análisis multiinstitucional, estas medidas requieren que los exportadores obtengan licencias y permisos para enviar ciertos minerales al extranjero. La Cámara de Comercio Europea en China informó que entre agosto y principios de septiembre de 2025, las autoridades chinas aprobaron solo 19 de 141 solicitudes de licencia de 22 empresas europeas, con 121 solicitudes 'urgentes' aún pendientes. A principios de 2026, las tasas de aprobación de licencias para empresas europeas cayeron por debajo del 25%. La